La desigualdad no solo discrimina a las mujeres: frena el progreso de toda la sociedad
En un mundo en el que la población femenina se sitúa en torno al 52%, parece inviable restringir el acceso pleno de las mujeres a la Educación. Una ‘Educación de calidad’, como fija el ODS 4 que está íntimamente ligado con el ODS 5, ‘Igualdad de Género’. En el centro de esta intersección se encuentra la mujer, históricamente relegada a un segundo plano por razones de género y, aún hoy, en gran desventaja en amplias regiones del mundo.
